lunes, 17 de junio de 2013

“Comunicación Participativa: ¿El nuevo paradigma?”

“Comunicación Participativa: ¿El nuevo paradigma?” nos habla acerca de la comunicación participativa tomada como concepto en el contexto actual del discurso sobre la comunicación para el desarrollo.  En principio, afirma la necesidad de un cambio de mentalidad en los comunicadores para cambiar el esquema tradicional de la comunicación social, el cual se ha caracterizado hasta ahora por su verticalidad, unidireccionalidad y linealidad en cuanto al flujo de mensajes, con el esquema tradicional emisor – mensaje – receptor.
Respecto a esta afirmación, la verificamos en los medios comerciales principalmente, dado que estos buscan lograr comportamientos específicos. La televisión en mayor medida, pero también la radio y la prensa actual realizan estudios de audiencias con el fin de conocer qué es lo que más le impresiona al público, aquello que llamará su atención sin lugar a duda, y se lo proporciona indiscriminadamente. Los contenidos de los programas no son aportantes, pero generan altas audiencias, altos niveles de sintonía con los que satisfacer las demandas del público anunciante. No se busca conocer las aspiraciones profundas de las personas que conforman las audiencias, porque el interés de los productores se centra en legitimar patrones de conducta que beneficien a los anunciantes, que son quienes sostienen dichas empresas de comunicación. La comercialización de la comunicación excluye la posibilidad de participación.
El nuevo modelo de comunicación debe estar basado en el diálogo, requiriendo mayor habilidad para escuchar e integrar al público en la toma de decisiones. Luego de presentar algunos paradigmas claves sobre el desarrollo como fin de los procesos de comunicación social, Servaes y Malikhao pasan a mostrar que el desarrollo no puede ser definido al margen del contexto de las comunidades, ni circunscribirse sólo al progreso económico o político. Existe una interdependencia entre las comunidades que coexisten, sean del nivel que sean: ninguna es plenamente autosuficiente y autónoma, a la vez que ninguna está plenamente determinada por influencias externas. Es por ello que no se puede hablar del desarrollo como un estilo de vida tal o cual, homogéneo en todas partes, al cual todos los pueblos deben aspirar. Para evaluar el desarrollo de una comunidad, antes debemos evaluar los cambios en ella. En realidad, el desarrollo es una noción integral y abarca diversos ámbitos, los cuales, siendo los mismos en cuanto a la esencialidad de los criterios, no se manifiesta de las mismas formas de una sociedad a otra, ya que el cambio siempre es la respuesta a un contexto. Así, se puede considerar no un desarrollo, sino una multiplicidad de desarrollos, los cuales deben ser aceptados y respetados por las comunidades vecinas.
La comunicación participativa representa un desafío a la comunicación social. Al hablar de comunidades de menor escala, esto es, centros poblados, barriadas o instituciones educativas, entre otras, poner en práctica el diálogo exige un trabajo constante, laborioso y paciente. ¿Cómo poner en práctica la comunicación basada en el diálogo en un macrosistema de colectivos, dando la posibilidad de que todos expresen su propia palabra? De otro lado, nos exige un aprendizaje del respeto a las diferencias ajenas. La puesta en práctica de la comunicación en este sentido  nos llevaría a considerar y asumir las diferencias de cada comunidad, contribuyendo a generar una mayor identidad local.

Oscar Terrones Juárez, Docente de Comunicación para el Desarrollo de la Universidad “Santo Toribio de Mogrovejo”

Haciendo un contraste entre difusión y comunicación participativa, tenemos que la difusión ha seguido siempre una estrategia lineal, teniéndose la idea de que los medios sólo debían recomendar al público qué hacer para alcanzar un estilo de vida más desarrollado; mientras que la comunicación participativa busca establecer una horizontalidad, al involucrar a la comunidad en lo concerniente a los contenidos a transmitirse, así como también la producción de estos mensajes. Esta forma de ejercer la comunicación promueve la afirmación de la identidad cultural, el respeto y la pluralidad. La comunicación participativa, según Paulo Freire, consiste en dar cabida a las personas para que ellas mismas expresen sus propias palabras. De lo que no cabe dudar es que la comunicación interpersonal logra influir más en el comportamiento que la difusión “masiva”. Algunos medios, por ello, emplean estrategias que incluyen etapas en que, primeramente, se hace contacto personal con las audiencias, para luego pasar a la comunicación a gran escala, desde medios “masivos”.

La comunicación interpersonal tiene una valor superior a las demás formas de comunicar. El contacto de persona a persona es necesario para que se dé una auténtica comunicación para el participativa. Algo de lo que no puede prescindir el comunicador antes de plantear un proyecto desarrollista es de la interacción con la comunidad con la que desea trabajar, pues para conocer sus necesidades y demandas, necesita volverse “uno más”. Es preciso trascender la barrera de la formalidad y establecer contacto entre productores y la comunidad, a fin de afianzar el nexo entre el medio y la comunidad.
Existen dos enfoques principales que definen la comunicación participativa. Por un lado, Paulo Freire centra su atención sobre el estilo dialogal que necesariamente debe existir en el proceso comunicativo para que se pueda hablar de comunicación participativa; estilo fundamentado en un profundo respeto al derecho de cada persona de expresar su propio pensamiento. Y se inclina a la vez por la búsqueda de soluciones colectivas para el tratamiento de problemas colectivos. Para Freire, la comunicación participativa es el medio por el cual los oprimidos pueden escapar de la dominación de las empresas trasnacionales de comunicación: se aprecia en él una cierta inclinación al marxismo.
De otro lado, tenemos el enfoque aportado por la UNESCO en 1977.  La UNESCO incide sobre la definición de tres términos, a saber: acceso, participación y autogestión. EL acceso es entendido como el “uso de los medios a favor del público”, la posibilidad que tienen de elegir sus programas y sus contenidos; la participación es el involucramiento también en la producción de los programas; y, finalmente, autogestión es la capacidad de decidir que tiene la comunidad sobre los asuntos del medio como empresa, así como en el diseño de planes y políticas del medio. En este enfoque, cabe la posibilidad de una gradualidad en la forma como se van ejerciendo.
Lo anteriormente señalado son aspectos que definen la comunicación participativa en sus aspectos esenciales. Todo proyecto de comunicación participativa que se planteé, para ser tal, debe cuidar corresponder con las características anotadas: el diálogo con la comunidad, en constante esfuerzo por hacer la comunicación medio – comunidad lo más horizontal posible; orientarse hacia el desarrollo, no visto como paradigma único e indistinto en todo lugar, sino como cambio constante por el cual la comunidad genera soluciones colectivas sin renunciar a su identidad cultural; permitir el acceso de la comunidad a los medios para que puedan elegir lo que quieren recibir de ellos, y la participación, esto es, involucrarlos en la producción de los mensajes que desean recibir. El papel del comunicador pasa por ser facilitador de estos procesos, y requiere ser consciente de los criterios anteriores para desempeñar el papel que le corresponde.



sábado, 21 de julio de 2012

RADIO Y ESCUELA: UNA PERSPECTIVA COMUNICACIONAL PARA UNA EDUCACIÓN INTEGRAL


GLOSARIO:
1. Educación.- Instrucción por medio de la acción docente. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes.
2. Escuela.- Establecimiento público o privado donde se da cualquier género de instrucción.
3. Radio Educativa.- Dimensión de la radio orientada a contribuir en la educación y formación de niños y jóvenes en la etapa escolar mediante actividades que fomenten habilidades comunicacionales y una conciencia más acentuada de la realidad circundante.
4. Participación.- Acción y efecto de participar. Aviso, parte o noticia que se da a alguien.
5. Creatividad.- Facultad de crear. Capacidad de creación.
6. Visión Crítica.- Opinión objetiva, la cuál se emite sin exponer el parecer personal y sin dejarse influenciar por creencias, ideologías políticas, etc.




INTRODUCCIÓN.
La educación, como proceso en el cual se desarrollan y explotan las potencialidades humanas, es un derecho por cuanto es un factor indispensable para que la persona se arme de herramientas y capacidades que le permitan conquistar una mayor autonomía y una mejor calidad de vida. Siendo esta la condición de la educación, la escuela es un espacio privilegiado desde el cual se puede contribuir en la formación de la personalidad de los individuos, los mismos que más adelante se harán cargo del desarrollo de la sociedad.
Pero he aquí que la educación peruana pasa en nuestros días por una crisis en la que se conjugan muchos factores: no recibe la importancia que merece en la agenda del gobierno, sino que queda desplazada por el plano económico, político y aun otros más; la excesiva mercantilización de la oferta educativa, debido a la proliferación de instituciones educativas privadas que no cuentan con una currícula seria; docentes con escasa preparación, cuya disposición y seriedad con relación a su labor se ve aun más afectada por la poca inversión del Estado en el pago de sus sueldos; un sistema mercantilista que favorece el consumismo acrítico y promueve el sacrificio de todo valor en nombre del entretenimiento y el placer; la falta de una voluntad firme de alcanzar la inclusión social de comunidades marginadas a causa de una tendencia centralizadora de la que muchos países latinoamericanos todavía no han podido sacudirse, entre otras. Hay muchas circunstancias, unas más grandes que otras, que contribuyen a que la formación de niños y jóvenes en las escuelas esté lejos de ser integral.
Es necesario plantear un cambio en la educación, pero este nuevo sistema… ¿qué herramientas emplearía? Ciertamente, se requieren muchos cambios para alcanzar una auténtica evolución de la educación en Latinoamérica. Pero es necesario destacar aquellas experiencias en la que se ha logrado un impacto palpable en este campo, para contar con alternativas viables en la formulación de una nueva propuesta, y existe una amplia base de testimonios que confirman que la radio, integrada en la labor educativa, tiene resultados notables en la formación de la autonomía y el espíritu crítico en niños y jóvenes. A continuación detallaremos la dimensión de la personalidad que son potenciadas gracias a la influencia de la radio enla escuela.




RADIO Y PARTICIPACIÓN.
En principio es necesario reconocer que para que la radio alcance una trascendencia en el ámbito educativo, es necesario que sea un espacio en el que se involucren educadores y educandos, y que se articule su uso en la currícula no sólo como un elemento adicional o eventual, sino que implique un esfuerzo sostenido y responsable, con miras a la formación de habilidades sociales y comunicativas esenciales.
El manual de radio educativa “Radioferoz” muestra cómo la radio se puede articular con la currícula educativa para integrarse mejor al proceso formativo: “Los horarios de actividad se establecen de común acuerdo con docentes y directivos para realizar los talleres de radio en cada escuela, dentro del horario escolar o en contraturno. Los contenidos se trabajan inter disciplinariamente, porque no sólo se practican los formatos radiales y sus principales elementos, sino que se los articula con contenidos contemplados en la currícula escolar como Ciencias Sociales, Lengua y Ciencias Naturales. Contenidos que se abordan junto a los Derechos de Niñas y Niños, la participación ciudadana, el rol protagónico de niñas y niños desde sus propias vivencias y miradas sobre el mundo…” (1)

La radio ejerce un gran impacto en la audiencia, debido a que explota la imaginación y exige iniciativas creativas para reinventarse a sí misma en cada vez. En la antigüedad, ya Pitágoras aplicaba un método llamado “acusmática”, y que consistía en extender una cortina entre él y sus discípulos de manera que quedaba tapada la imagen y el discurso cobraba mayor fuerza (2). Por tal motivo, los discípiulos de esta escuela eran conocidos como los acusmáticos. Pues bien: con el surgimiento de la radio, todos adoptamos hasta cierto punto el  rol de acusmáticos, pues no vemos a los locutores, lo cual exige que pongamos en práctica la creatividad al no estar la palabra hablada anclada a una imagen de la cual proviene.
He aquí el primer paso: La radio exige el empleo de la creatividad. Promueve la formación de audiencias capaces de construir escenarios imaginarios. Y al hacerlo, comienzan a participar de manera activa en la creación de significados. Las audiencias de niños y jóvenes, con una motivación adecuada, muestran una buena disposición a asumir este reto, y al luchar por alcanzar la meta propuesta se abren a un mudo de posibilidades en el campo de la creación radiofónica.


Visión crítica.
En un contexto de constante cambio tecnológico en el ámbito de las comunicaciones, la radio debe reinventarse a sí misma en cada momento, para lo que cuenta con la creatividad como recurso principal. Sin embargo, esta creatividad no sólo se refiere a las formas de transmitir el mensaje, sino también al contenido del mensaje mismo mismo. Y para elegir sus temas debe abrir los ojos a la realidad con un espíritu crítico. Aprovechar que, como lo menciona Emma Rodero Antón en “La Radio Educativa”, “la ventaja [de la radio sobre la televisión]
 es que, en la mayoría de los casos, el acercamiento es más sincero, más comprometido, por cuanto supone una elección autónoma y personal" (3).
En “Radio Feroz: Manual de radio participativa para niños, niñas y jóvenes”, encontramos varios casos en los que las temáticas giran en torno a los Derechos Humanos, de los niños y de los adolescentes, y que, con una propuesta innovadora y la ayuda de recursos artísticos creativos, abordan este tipo de temas dinámicamente y abiertos a la participación de la audiencia.



Judit Gerbaldo en “Radio Feroz: Manual para Niños u niñas  y jóvenes” dice lo siguiente: “Pensar la radio en la escuela como una estrategia pedagógica supone promover una experiencia educativa que parta del modelo de comunicación cuyo énfasis esté centrado en la construcción social de la realidad”(4). En efecto, una mirada crítica a la sociedad no puede quedar sólo en ello, sino que invita a la acción. Y la primera acción es la búsqueda de soluciones. La radio promueve iniciativas, genera y mediatiza debates, busca la integración de todos en la búsqueda de soluciones a problemáticas que aparentemente están instituidas en la comunidad, pero que requieren un esfuerzo conjunto para ser superadas.

CONCLUSIÓN.
A manera de conclusión, y haciendo una vez más alusión al manual de Gerbaldo, es importante el impacto que logra la radio en la educación. En él, la autora dice que “Las prácticas desarrrolladas en los talleres de radio,  la evaluación del rendimento escolar y del impacto del proyecto […] indica que los chicos han fortalecido su dicción, su expresión oral, la lectura de textos y han perfeccionado  la expresión escrita a través de la realización de guiones. Es notable como han elevado su autoestima. […] “. En efecto, la radio ejerce una influencia a positiva, que se podría aprovechar en el sistema educativo.
(también lo encuentra en http://youtu.be/MxL3g8HiYnk)


BIBLIOGRAFÍA:
(1) GERBALDO, Judith: “Radioferoz! Manual de Radio Participativa con niños, niñas y jóvenes”. Ediciones CECOPAL. Argentina, 2006.
(2) MERAYO PÉREZ, Arturo: “Identidad, sentido y uso de la radio educativa”. Ediciones Universidad Pontificia de Salamanca. España, 2000.
(3) RODERO ANTÓN, Emma: "La Radio Educativa". Ediciones Universidad Pontificia de Salamanca. España, 1997.
(4) GERBALDO, Judith: “Radioferoz! Manual de Radio Participativa con niños, niñas y jóvenes”. Ediciones CECOPAL. Argentina, 2006. 




PROPUESTA SOBRE LA RADIO EDUCATIVA.
En la I. E. “San José” se quiere prevenir el consumo de drogas entre los alumnos del nivel secundario, para lo cual se lanza un proyecto de radio escolar.
La primera acción es delimitar la audiencia. La audiencia objetivo son los alumnos del nivel secundario, varones entre 13 y 17 años aproximadamente, provenientes de Chiclayo, distritos aledaños y, en algunos casos, distritos no tan cercanos (Reque, Lambayeque, Monsefú, Pomalca, Tumán, Pátapo, etc.). La mayoría de estos jóvenes pertenecen a un nivel socio-económico medio/bajo, siendo diferentes las realidades que les rodean debido a las diferencias entre sus lugares de residencia.
Luego, el segundo paso es plantear el tiempo que durará el proyecto. Se trataría de un proyecto de seis semanas de duración, en el cual se seguirían los siguientes momentos:
  • I y II semanas: Insertos en formatos creativos y atractivos para los jóvenes que conforman la audiencia, se plantearían durante los recreos radiodramas y jingles relacionados al problema de la drogadicción y los daños que causa en la vida de los jóvenes y en la sociedad.
  • III semana: Mediante una práctica de reporterismo, se invitará a los alumnos a dar sus propios puntos de vista sobre los problemas que causa la adicción a las drogas, incluso partiendo de testimonios personales, con la finalidad de involucrar más al estudiantado en la apreciación de la problemática tratada.
  • IV semana: Ejecución de un concurso de ambientación de aulas y barras.
  • V y VI semanas: Preparación de una marcha en contra del consumo de drogas, exhortando a llevar un estilo de vida saludable.

Pasadas estas seis semanas, se realizará la evaluación de los logros obtenidos de la experiencia, mediante encuestas a los jóvenes de la audiencia. A partir de ello, se puede optar por continuar con otras actividades.

MAPA CATEGORIAL DE NUEVAS TECNOLOGIAS DE LA COMUNICACIÓN PARA EL DESARROLLO


     1.  TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación
          1.1. Capacidad de Transformación

          2.2. Necesidad de Educación Virtual


     4.  Desarrollo Humano

     5.  Brecha Digital
          5.1. Capacidad de Acceso a las TIC


     7.  Las TIC y el Estado
          7.1. Carácter Convencional de los BPG
          7.2. El Estado como Garante del Acceso a las TIC

          8.1. Sistemas de Protección de la Propiedad Intelectual como Limitante
          8.2. TIC como Instrumentos para la Consideración del Conocimiento en BPG
                                                                  

miércoles, 30 de mayo de 2012

JUVENTUD Y RADIO: UNA COMBINACIÓN DIFÍCIL, PERO FACTIBLE


RESUMEN.
Actualmente podemos constatar que las radios han perdido gran parte de sus audiencias jóvenes, y esto debido a muchos factores, entre los cuales destacan la falta de creatividad y el auge de las redes sociales. Pero las características de la juventud de nuestro tiempo nos ofrecen una perspectiva alentadora sobre la posibilidad de lograr el retorno de las audiencias jóvenes en proyectos de radios comunitarias frescos e innovadores. El presente artículo busca sustentar estas afirmaciones mediante un análisis de la juventud del siglo XXI y una revisión de experiencias radiofónicas pasadas y actuales.


GLOSARIO.
- Creatividad. Facultad de crear. Capacidad de creación.
- Juventud. Edad que se sitúa entre la infancia y la edad adulta. Conjunto de jóvenes.
- Audiencias juveniles. Colectivos formados por jóvenes a quienes se quiere llegar a través de un medio de comunicación.
- Cultura de la imagen. Tendencia cultural por la cual se da mayor importancia a la representación icónica de las cosas q a ellas mismas.
- Radio Comunitaria. Alternativa de radio que trabaja en compromiso estrecho de sus audiencias, procurando y facilitando su participación.
- Participación. Acción y efecto de participar.

INTRODUCIÓN.
Emma Rodero Antón, en su artículo “Recuperar la creatividad radiofónica: Razones para apostar por la radio de ficción”, refiriéndose a la escasez de creatividad en la producción radiofónica, señala:
“Esta ausencia de creatividad ya se está pagando en forma de escasa audiencia infantil y juvenil. Cada vez son menos los jóvenes que se sienten atraídos por el medio, por una radio que no les estimula, que no les interesa, carente de vida, de ilusión, una radio incomunicada con el sueño.” (1)
Esta es una realidad que se constata fácilmente. Emma Rodero se refiere a una falta de creatividad que ha producido un estancamiento en la forma de hacer radio. La radio se ha vuelto un mero transmisor de información, sin ningún recurso que la haga más atractiva. No se utilizan efectos especiales ni el silencio. Los contenidos son predecibles; los procedimientos, repetitivos. Esta problemática se extiende incluso a las emisoras destinadas a la recreación, como las emisoras musicales, las cuales, ante la inexistencia de ideas nuevas sobre la manera de conducir o proponer su programación. En efecto, se ha constatado que la escucha de la radio tradicional se produce en situaciones específicas (principalmente en el coche) y preferentemente como fuente de información de actualidad. Book y Grady añaden que las principales claves de insatisfacción son las selecciones musicales repetitivas, la calidad de la publicidad y la sensación de que los locutores hablan demasiado. Además, a la escasa variedad musical hay que sumar las interrupciones publicitarias.
Ante este panorama, resulta difícil concebir una radio con audiencias jóvenes. Pero abordaremos algunos detalles que prueban que no sólo es posible llamar a los jóvenes de vuelta a las emisoras radiales, sino que puede constituir incluso un recurso formativo que haga de ellos adultos comprometidos en un futuro para nada lejano.


UNA VISTA AL CONTEXTO: LA CULTURA DE LA IMAGEN.

Cuando la radio hizo su aparición, allá por la segunda década del siglo XX, causó entusiasmo e interés inusitados en la sociedad de entonces, a causa de las enormes posibilidades que abría con respecto a las comunicaciones en el futuro. Así lo manifiesta Pierre Albert en su “Historia e la Radio y la Televisión”:
“Nacida a inicios de la década de 1920, la radiodifusión llegó a ser, salvo en algunas raras zonas del Cuarto Mundo, el producto industrial más consumido.” (2)
Pero, pasada esa ráfaga luminosa durante la cual muchos aprovecharon para explorar y ahondar en las posibilidades de la radiofonía apenas nacida, ocurrió algo que truncaría el progreso de la reflexión y la experimentación sobre el medio de las hondas hertzianas, y que, de otra parte, constituiría el inicio de una revolución de índole cultural con grandes repercusiones en las décadas posteriores, hasta nuestros días. Nos referimos al surgimiento de la televisión, con su elemento característico y extremadamente poderoso: la imagen.
“Mientras que la progresión de la prensa escrita había sido bastante lenta […], el nacimiento y luego la expansión de los medios de comunicación audiovisuales ocasionaron, por la rapidez y el carácter masivo de su intrusión a la vida de los individuos y de las familias una verdadera conmoción: los modos de vida y de pensamiento de nuestros contemporáneos fueron, y siguen siendo, modificados por el consumo de productos culturales y por modos de expresión ajenos a sus hábitos y tradiciones.” (3)
Y entonces, las perspectivas sobre los medios entonces existentes cambiaron vertiginosamente. A medida que la televisión iba adquiriendo mayor perfección técnica, fue desarrollándose entre los académicos de la comunicación de masas el rumor de que la desaparición de la radio, dada la creciente popularidad de la imagen móvil, era sólo cuestión de años. Mientras tanto, los públicos se iban volviendo más visuales.
De este modo se inició una época de cambios que en un tiempo relativamente corto ha reconfigurado totalmente la sociedad. Actualmente un tercio de la población se informa exclusivamente a través de la televisión. Esto sin contar lo que Santos Zunzunegui dice:
“Más del 94% de informaciones que el hombre contemporáneo, habitante de las grandes urbes, recibe se analiza a través de los sentidos de la vista y el oído; más del 80%, específicamente, a través del mecanismo de la percepción visual.” (4)
Dice, por otra parte, Juan Carlos Pérez Jiménez, en un artículo publicado en la revista “Caja Negra”, el mismo que tituló “Un mundo de imágenes”:
“Las imágenes inundan nuestra cabeza, asaltan nuestros ojos y se han convertido en el lenguaje dominante del mundo contemporáneo. Para lograrlo se han pertrechado de una batería interminable de instrumentos generadores y reproductores. […] Así, la fotografía, el cine, la televisión y ahora la imagen digital se adueñan de más momentos del día, de más horas de la vida. Vivimos en un tiempo en que la representación ha llegado a ser más relevante que la realidad. […] El mundo al que aspiramos, el motor de nuestras fantasías y el objeto de deseo no son de este mundo, no están hechos de carne y hueso: su unidad de medida es el píxel, el frame y el fotograma. […] Valoramos más y entendemos mejor la imagen que el original. La comunicación visual ha llegado a ser tan potente y masiva y genera un ruido tan ensordecedor que bordeamos la saturación definitiva que impida asimilar sus contenidos. […] No hay manifestación más potente que la cultura de la imagen. Capta la atención de los bebés que aun no saben hablar, hipnotiza a los pueblos menos desarrollados y conoce registros para seducir a los más cultivados. No repara en sexo, raza o edad; nadie está a salvo de su poder.” (5)

La cultura de la imagen está orientada por una corriente hedonista relacionada de manera estrecha con la juventud. La imagen de los jóvenes se fue imponiendo como principio de cambio social al destacar, en un principio, la energía propia de dicha etapa de la vida y las ansias de la juventud por ser protagonista de su medio, por constituirse en actor social. Sin embargo, dichos inicios han ido cediendo cada vez más ante la exaltación de la juventud como momento único en la vida para disfrutar del placer al máximo. Se ha producido una hipervaloración de la belleza física sobre los valores morales entonces vigentes, que en adelante representarían meras reglas de convivencia destinadas a ser superadas por las nuevas generaciones. Y en este contexto, el valor de las cosas se define visualmente. Además, cabe considerar que la programación de entretenimiento es la más consumida por las audiencias juveniles:
“Si observamos la cuarta función de Lazarsfeld a las tres definidas por Laswell sobre el entretenimiento, encontramos una validación directa, considerando que el principal motivo de consumo de medios entre estos jóvenes es, precisamente, el entretenimiento.” (6)
Esta tendencia cultural al predominio de la imagen, fuertemente propulsada por la televisión, ha generado hábitos en las audiencias que son incompatibles con los requeridos para el consumo activo de la radio.  Podemos hacer alusión a lo referido por DanielFernando López Jiménez, para sustentar la pasividad que genera el consumo indiscriminado de televisión:
“Así, la televisión se perfila como una entretención pasiva que no requiere esfuerzo; es una compañía que habla, pero que no requiere mayor atención. Tal como afirma Mattelart, la causa del consumo de televisión no está en alguna predisposición humana al ocio, sino sencillamente en una rutinaria acción pasiva producto del fatigoso día tras día de los individuos. En el mismo sentido, Russell Newman menciona la televisión como ‘el camino más fácil’ y Castells se refiere a ésta como ‘la consecuencia del instinto básico de una audiencia perezosa’.” (7)

Se tiene, así, un contexto acerca de la condición de los jóvenes con relación a la televisión que explica en algo sus comportamientos. Podemos tomar como referencia una vez más a López Jiménez:
“Con el simple método de la observación, determinaríamos que lo que se aprecia es el reflejo de la sociedad actual: una norteamericanización vía enlatados, series, películas y animados, y  producción japonesa de dibujos animados (estos últimos también influenciados por la cultura occidental, dado que los rasgos raciales de sus personajes son eminentemente de tipo norteamericano). Por su parte, la producción nacional de telenovelas, sociodramas, noticieros y realities shows, muestran una sociedad permeada por diferentes conceptos estilísticos exógenos; producciones que difícilmente dan cuenta de una identidad mediática. Toda una industria del ocio, entretenimiento y pasividad, unidad por un hilo conductor[…] que desemboca en algún tipo de violencia física, verbal o sexual.” (8)

UNA MIRADA A LOS JÓVENES.
Ángel Boza, en un artículo publicado por la Universidad de Huelva titulado “Una mirada a la juventud”(9), nos recuerda que la juventud como categoría sociológica uniforme no existe, de manera que se puede hablar de jóvenes, mas no de la juventud. Tras esta especificación, procede a describir ciertas características, tales como: mitificación, hedonismo y narcisismo, ocio, cambio social y compromiso, contestación, participación, valores, subculturas y tibus, transición, educación, empleo y autonomía económica, subordinación y emancipación, identidad, botellón y  diversidad. De estas, sólo profundizaremos en tres de dichos aspectos: cambio social y compromiso, contestación y participación.
Cambio Social y Compromiso.
Las nuevas generaciones de jóvenes tienen que impulsar el cambio de la sociedad, pero también tienen que contribuir a su continuidad. De esta manera, por un lado la sociedad se ha de encargar de socializar y de ubicar en esa estructura a sus futuros integrantes. Por otro lado, la juventud es la encargada de aportar las innovaciones al integrarse en la estructura social. Los jóvenes son a la vez agentes y producto de la sociedad en la que viven. De alguna manera, el futuro se hace presente a través de ellos. Pero los jóvenes no son sólo el futuro de las sociedades, sino una parte muy significativa de su presente. Cabe tener en cuenta, asimismo, que pese a que por norma general predomina una desconfianza hacia las estructuras institucionales y haber una menor participación efectiva en las estructuras tradicionales, la juventud suele mostrar un deseo no llevado a la obra por participar en las decisiones políticas de su medio.
Contestación.
Los jóvenes son contestatarios, aunque también tienen los pies en la tierra y son presentistas. Esta revolución diaria, este “no” continuo, se basa en una relativa independización axiológica de los adultos y se manifiesta en un sistema propio y alternativo de valores. Pero no son solamente valores el objeto de la contestación, los jóvenes cuestionan también las instituciones. Los jóvenes manifiestan una importante rebeldía e inconformismo respecto de los adultos. También es una forma de afirmar la propia identidad, aunque sea por la vía de la negación sistemática. Sin ser llevada a extremismos, la contestación es muestra de buena salud en la juventud.
Participación.
Una experiencia europea tal vez puede ilustrar la situación de la juventud. El Libro Blanco sobre la Juventud Europea, en sus conclusiones señala que los jóvenes:
-          Tienen voluntad de participar activamente en la sociedad en la que viven.
-          Desean tener derecho a expresarse sobre todos los aspectos de la vida cotidiana.
-          La participación exige que los jóvenes adquieran competencias o consoliden las que tienen.
-          Consideran que los mecanismos de participación existentes son insuficientes.
-          Señalan la instauración de un marco jurídico como una de las condiciones necesarias para el desarrollo de una participación real de la juventud.
A esto cabe agregar que lo que los jóvenes no están dispuestos a aceptar es entrar en un juego de simulación donde “hagan comparsas de un sistema que parezca pero que no sea democrático y participativo”.


LA RADIO CIUDADANA: INNOVACIÓN Y PARTICIPACIÓN.
María Gutiérrez, profesora de la Universidad de Navarra, escribe en su artículo “La audiencia juvenil y el acceso a la radio musical de antena convencional a Internet” lo siguiente:
“[…] la tendencia a “reciclar” contenidos ha sido y sigue siendo una estrategia programática que impera en la mayoría de las emisoras musicales. […]En este sentido, la tendencia a “reciclar” contenidos ha sido y sigue siendo una estrategia programática que impera en la mayoría de las emisoras musicales. Su principal efecto se observa en la repetición de un patrón que ha “perpetuado” la imagen de catálogo de la radio musical y ha favorecido la “falta de vínculos emotivos” en tanto que se ha obviado profundizar en los factores generales que influyen en lo que Jenkins denomina “economía afectiva” y que deberían concretarse en “procesos de identificación y fidelidad” (DP) entre emisora y audiencia.” (10)
Y más adelante, al analizar un estudio sobre fidelidad de audiencias juveniles, señala:
¿Qué mueve a los jóvenes a seleccionar una u otra oferta radiofónica? Los datos apuntan que el factor que interviene de forma destacada en el proceso de selección es el contenido. Ni la emisora ni el programa, ni mucho menos el presentador, parecen ser determinantes en el proceso de selección.” (11)
Está claro que es necesaria una reformulación de los contenidos que se ofrecen en la radio. Existe una necesidad de retomar el valor artístico y expresivo de la radio. Es definitivamente cierto que, por más que la imagen amenace saturar los umbrales de nuestra percepción, aun no se puede negar el valor de lo auditivo. De hecho, no hay producción televisiva o cinematográfica que valga lo mismo sin la música de fondo, sin la intensidad de la palabra hablada, sin efectos sonoros que den mayor realismo a lo que se ve. Es por medio del sonido que se generan afectos, mayor identificación con el medio que la que se puede lograr mediante la expectación pasiva de la televisión. Pero es necesario recuperar dichos recursos y no llenar el tiempo de programación con estereotipadas fórmulas de locución, que sólo contribuyen a causar mayor desencanto – e incluso cansancio – por parte de las audiencias.
Asimismo, Jorge Acevedo, en su compilación “Voces y movidas radiociudadanas”, y también Claudia Pereira en el artículo “Los sistemas de información agraria y las radios rurales: SIEMBRA FUTURO” dan testimonios suficientes de como una radio puede ser concretamente impulsora de desarrollo: por medio de la participación. Y es allí donde los jóvenes pueden encontrar un campo amplio para el desarrollo de sus iniciativas. Con una visión siempre crítica de su entorno y un deseo sincero de participar verdaderamente en la sociedad, pueden responder al compromiso que tienen de ser agentes de cambio social a través de estos espacios.
La radio comunitaria constituye n auténtico campo de participación. Bruce Girard, hablando sobre este tema, anota:
“Con frecuencia llamada ‘radio comunitaria’, su rasgo más característico consiste en comprometerse con la participación comunitaria a todos los niveles. Mientras los oyentes de la radio comecial sólo pueden participr en la programación de modo limitado – a través de tribunas libres por línea telefónica o pidiendo su canción favorita – los oyentes de la radio comunitaria son a la vez los productores, gerentes, directores, evaluadores y aun los dueños de las estaciones.” (12)

CONCLUSIÓN.
Es posible devolver a la radio el prestigio que ha perdido por la ausencia de creatividad en su producción, contenidos y recursos. Para ello es necesario emplear nuevas técnicas y abordar nuevos contenidos, de manera que la radio recupere lo que constituye su mayor fortaleza: su capacidad expresiva para generar identificación. Una opción interesante para lograr un retorno de las audiencias juveniles a la radio es una radio comunitaria, que sepa enfrentar con creatividad y versatilidad los retos que le son propios, dando oportunidad a los jóvenes a participar en sus sociedades.





BIBLIOGRAFÍA:
(1)  RODERO ANTÓN, Emma: “Recuperar la creatividad radiofónica: Razones para apostar por la radio de ficción”. Universidad Pontificia de Salamanca.
(2)  ALBERT, Pierre y TUDESQ, André-Jean: “Historia de la Radio y la Televisión”. Fondo de Cultura Económica. México, 2002. Pág. 7.
(3)  ALBERT, Pierre y TUDESQ, André-Jean: “Historia de la Radio y la Televisión”. Fondo de Cultura Económica. México, 2002. Pág. 7.
(4)  ZUNZUNEGUI, Santos: “Pensar la imagen”. Ed. Cátedra.
(5)  PÉREZ JIMÉNEZ, Juan C.: “Un mundo de imágenes”. Revista “Caja Negra”, N° 1.
(6)  LÓPEZ JIMÉNEZ, Daniel F.: “Lectura de medios: de la audiencia ignorada al poder de las audiencias”. XII Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social. Colombia, 2006.
(7)  LÓPEZ JIMÉNEZ, Daniel F.: “Lectura de medios: de la audiencia ignorada al poder de las audiencias”. XII Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social. Colombia, 2006.

(8)  LÓPEZ JIMÉNEZ, Daniel F.: “Lectura de medios: de la audiencia ignorada al poder de las audiencias”. XII Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social. Colombia, 2006.
(9) BOZA CARREÑO, Ángel: "Una mirada a la Juventud". XII: Revista de Educación. 2011.

(10)  GUTIÉRREZ, María; RIBES, X. y MONCLÚS, B.: “La audiencia juvenil y el acceso a la radio musical de antena convencional a Internet” en: “Comunicación y Sociedad”, vol XXIV. 2011.
(11)  GUTIÉRREZ, María; RIBES, X. y MONCLÚS, B.: “La audiencia juvenil y el acceso a la radio musical de antena convencional a Internet” en: “Comunicación y Sociedad”, vol XXIV. 2011.
(12)  GIRARD, Bruce: “Introducción: la radio comunitaria en el mundo” en “Radio Apasionad@s. Experiencias de radio comunitaria en el mundo”.


lunes, 28 de mayo de 2012

REFLEXIONES SOBRE NUESTRA EXPERIENCIA RADIAL

¿Cómo se desarrollan las afecciones con productos radiales formativos?
Según lo que hemos podido observar en las experiencias radiales, las afecciones se desarrollan a partir de la identificación de las audiencias con los personajes propuestos en  los radiodramas. El punto de partida para lograr las afecciones es una observación minuciosa del entorno que constituirá la audiencia, para lograr la formulación de personajes que resulten convincentes para las personas a quienes serán presentados los productos. Así se garantiza el interés del público por la historia propuesta y la evocación de experiencias pasadas que posiblemente guardan alguna relación con ella.
¿De qué manera se concretan las identificaciones?
Las identificaciones se concretan debido a la comprensión de una situación y la carga emocional que esta implica. Se relaciona con la capacidad empática del audiente, pero también pesa mucha responsabilidad, en su generación, por parte de la producción del material:  habrá más implicación por parte de la audiencia en tanto que el tema del producto sea lo suficientemente accesible a su experiencia, lo que implica la consideración de las posibles situaciones que forman parte de la vida cotidiana de nuestro público. Se hace necesario observar su experiencia pasada y tratar de anticipar su experiencia futura ante el contacto con la historia. Y, definitivamente, todo esto se ve ampliamente facilitado si la interpretación de cada personaje se hace de forma convincente.
¿Qué utilidad adicional se le puede dar al material escuchado?
El material utilizado en esta experiencia puede ser utilizado en trabajo con escuelas, principalmente de formación secundaria, con el objetivo de abrir debates sobre problemáticas de actual vigencia en el entorno juvenil. Asimismo, también es factible su aplicación como recursos motivadores en el marco de eventos destinados a la reflexión sobre problemáticas sociales, tales como conferencias, mesas redondas, congresos, etc. Y, además, en eventos académicos donde se analicen, además de los temas propuestos, los aspectos técnicos de la producción de cada audio.
¿Qué harías tú para optimizar esta experiencia radial?
Una de las debilidades que enfrentamos en la aplicación de nuestra experiencia es la de la selección de la temática en función del público objetivo y el horario de emisión de nuestro programa. Si bien el problema abordado en nuestro caso es un problema latente y, a la vez, vigente, lo proyectamos para una audiencia objetivo constituida para jóvenes y trabajadores del mercado. Dada la hora que se nos facilitó para la puesta en antena del programa (9:30 a.m.), parte de nuestro público objetivo no pudo participar de la experiencia ya que los jóvenes, en su mayoría, se encontraban en el colegio, y de los trabajadores del mercado, muchos se encontraban ocupados. Ese sería un aspecto que procuraría corregir esta experiencia, en lo posible tratando de cambiar el horario de emisión, o tal vez concertando con algunos representantes de la audiencia una visita breve al estudio, con miras a establecer un pequeño diálogo en torno al caso propuesto. Y, asimismo, corregiría alguno defectos de edición que dificultan la comprensión de las historias en algunos casos.

miércoles, 25 de abril de 2012

CREATIVIDAD RADIAL EN UN CONTEXTO UTILITARIO.

La creatividad, tanto en términos radiofónicos como en general artísticos, experimenta hoy por hoy una crisis. Musicalmente, pueden aparecer nuevos artistas que compongan nuevas historias y les pongan notas nuevas; por el lado de lo audiovisual, aparecen nuevas tramas, formatos modificados. Pero, en realidad y por lo general, no se trata más que de variaciones, matices o re-formulaciones aplicados a formatos o prácticas ya existentes. La creatividad no trasciende el plano de lo paradigmático, lo tradicional, sino que consiste en diseñar nuevos disfraces con que vestir técnicas antiguas… y en ocasiones primitivas.
Desde esta perspectiva, las prácticas radiofónicas actuales en general materializan lo que Lidia Camacho diagnosticó en su artículo “El arte radiofónico para América Latina”, con respecto a los radiodramas durante los inicios de la radio latinoamericana: “hay que admitir que, una vez dominada la técnica de creación y producción del radiodrama, este padeció de una repetición de fórmulas y códigos que indujeron a pensar que todo estaba ya inventado, lo que impidió ensanchar sus posibilidades estéticas y avanzar hacia nuevas propuestas”. De la misma manera en que el radiodrama latinoamericano no trascendió de sí mismo, sufriendo un desafortunado estancamiento, así también en nuestros días somos testigos de una repetición viciosa de esquemas, tanto a nivel de programas como de programaciones; de estilos de conducción, de recursos sonoros, etc. Más aun: lo que podemos presenciar en muchos casos es una auténtica falta de “personalidad” en las instituciones radiofónicas, que en una pretensión de emular paradigmas considerados popularmente “aceptables” – lo cual no suele ser sinónimo de creatividad efectiva por parte de éstos últimos –, hacen de sí mismos réplicas por demás faltas de originalidad.
No es un panorama que favorezca el desarrollo de un arte radiofónico en nuestro continente en general, pero ciertamente no se trata de un problema aislado, como si fuera pura responsabilidad de radialistas. En realidad, esta situación es fruto de la tendencia marcadamente utilitarista y exageradamente mercantilista que se cierne sobre la sociedad latinoamericana, la cual antecede a la aparición del medio radiofónico en nuestro continente y que, definitivamente, determinó el curso que había de seguir su desarrollo. Y es que la radio en esta parte del mundo no se valora por su valor artístico, sino por cuanto representa una plataforma publicitaria. Del otro lado, es bien conocido que fue la radio precisamente quien, ante la falta de presupuesto para sostenerse a sí misma, negoció su fin comunitario – lo cual implica su interés artístico – a cambio de las utilidades que le rendía la publicidad. Desde entonces, la radio se debe a sus auspiciadores.

El proceso de globalización ha venido a acentuar este contexto. La proliferación de empresas deseosas de dominar el mercado y la libre competencia, condición por la cual todas la empresas necesitan darse a conocer, ha originado que más empresas busquen tener presencia en los medios de comunicación social, de entre los cuales la radio es la que suele percibirse como el más cercano a su audiencia, resultando ser, por tanto, un importante y efectivo recurso persuasivo. La gran demanda de anunciantes hace cada vez más estrecho el tiempo en el medio radial. Este es uno de los factores que ha contribuido a que la programación en la radio se torne cada vez más ágil. De hecho, este mismo factor ha sido, en parte, el responsable de que tanto en la radio como en la televisión, los formatos se hayan tornado rápidos, lo cual, de algún modo, ha influido en el comportamiento de las audiencias. En efecto, una característica de las audiencias actuales que, por el contraste con las audiencias que vivieron los inicios de la radio y la televisión, resulta siendo una de sus cualidades más típicas es la rapidez que exigen con respecto a las ofertas programáticas de ambos medios tradicionales. Por poner un ejemplo, las antiguas radionovelas de una hora de duración no tendrían una acogida favorable por parte de la mayor parte de audientes de este tiempo.
Volviendo al ámbito radiofónico, hay otros factores más cuya valoración es importante en el momento de tratar de explicar la condición en que se encuentra sumida la creatividad en la radio actual. Uno de ellos, muy influyente, es la proliferación de radios pirata. Si bien estas emisoras posiblemente pueden tener un interés mayormente comunitario, se vuelve necesario considerar si nacen como reacción a una problemática específica. De ser así, lo más probable es que, pasado el tiempo en el que se soluciona el conflicto, el trabajo vaya perdiendo continuidad hasta que finalmente sólo se mantenga por subsistir, llegando a desaparecer en la mayoría de las veces. En esta situación, es poco probable que se presenten propuestas trascendentemente creativas en términos de producción radiofónica. Pero aun en caso de que las hubiera, la progresiva decadencia antes anotada no permitiría que se construyera sobre esos nuevos cimientos, no estériles, pero si insuficientes. Por otra parte, cuando las llamadas “radios pirata” nacen con un interés mayormente económico, es verdaderamente improbable que trascienda los paradigmas establecidos, debido a que su finalidad es captar la mayor cantidad de audiencia en el menor tiempo posible, lo cual es incompatible con la necesaria educación que requiere el disfrute de nuevas formas de arte radiofónico.
Y otro motivo más de la dejadez creativa en la radio lo constituye la falta de apoyo social en la promoción de una nueva forma de arte. Se necesita tiempo y dinero para poder experimentar con nuevas propuestas, y hoy por hoy son muy pocos los que están dispuestos a invertir estos recursos por puro amor al arte. En este sentido, hay un gran desinterés por las instituciones estatales competentes en la promoción de proyectos en favor del arte radiofónico. Este es una de las grandes debilidades para el desarrollo del arte y la creatividad en la radio, si consideramos que la experiencias radiales más fructíferas en países con mayor éxito en este ámbito tienen su origen en emisoras estatales.

Verdaderamente, la radio latinoamericana tiene grandes impedimentos para hacer progresar una forma auténticamente nueva de hacer radio, pero un buen inicio podría ser un sólido apoyo para alcanzar este fin, por parte de las instituciones competentes en la promoción de la cultura y la educación.


GLOSARIO:
- UTILITARISMO: Doctrina filosófica que considera la utilidad como principio de la moral. Actitud que valora exageradamente la utilidad y antepone a todo su consecución.
- GLOBALIZACIÓN: Tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una extensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales.

PERSPECTIVAS DE LA CIBERRADIO

La producción radiofónica ha seguido una evolución lenta. Comenzó como un medio en el cual se leían las noticias redactadas en diarios, guardando entonces una estrecha relación con el lenguaje escrito que limitaba su expresividad. Así fueron sus inicios, en un contexto de enfrentamientos bélicos en el cual la necesidad primordial era informar sobre los eventos de la guerra, dada la obstrucción de las comunicaciones. Posteriormente, ya en otro panorama social, la radio se fue renovando en cuanto a sus formatos y estilos de realización. los locutores ya no sólo se limitaban a la lectura fría de titulares en informciones escritas: comenzaron a emanciparse de la palabra escrita y a ganar espontaneidad. La información se comenzaba a transmitir desde el mismo escenario, haciendo más vívida la narración de los hechos. Y es en este momento que el sonido propio del mundo (ahora técnicamente conocido como sonido ambiental) hace su aparición en las ondas hertzianas como fuente de información.
Casi en paralelo, comienzan los primeros experimentos con el sonido: estos no sólo eran fuente de información, sino que también eran capaces de convertirse en medios de expresión, en códigos transmisores de mensajes vívidos. Fue el inicio de las experiencias artísticas con la radio, la cual había sido ya desde sus inicios objeto de extremado interés para los artistas de la época.
Pero sobrevino entonces la televisión, y el poder seductor de la imagen se impuso frente a la inmaterialidad del sonido. El anclaje visual fue captando cada vez mayores audiencia, y hoy por hoy vivimos en una sociedad predominantemente visual, en la cual prevalecen la imagen y la apariencia. 
En todo este proceso, podemos ver que el  devenir de la radio ha sido un continuo desprenderse de formas rígidas, de estructuras rutinarias. La radio, por su naturaleza etérea, está llamada a re-crearse continuamente, en un ejercicio de creatividad que aún no sabemos a dónde llegará.

Ahora el medio radiofónico se enfrenta a un nuevo reto, muy estrechamente ligado al contexto "tecnologizado" de nuestro tiempo, y que es su digitalización. En efecto, la plataforma digital a revolucionado el panorama de la comunicaciones, convirtiéndose en el nuevo medio más empleado de nuestro contexto. ¿Cuáles son los retos que nos propone la digitalización de la radio? ¿Que proyección tiene como variante de la radio tradicional?

Las dos opciones que se le presentan a los medios masivos tradicionales son, por un lado, adecuar su mensaje a los nuevos sistemas digitales intentando mantener, en la medida de lo posible, sus señas de identidad, estructura comunicativa y forma; y por otro lado, desarrollar un nuevo sistema de comunicación que varíe la forma y la emisión del mensaje. Lo primero sería la adecuación del soporte a la necesidad (mantener y modificar el mensaje adecuándolo a la red), y lo segundo, utilizar Internet como un nuevo soporte de comunicación y, por descontado, crear un nuevo sistema de comunicación de masas.

Al adoptar la plataforma digital como nuevo soporte, la radio deberá reformularse en todo su proceso de producción y realización. Pero, sin duda, uno de los aspectos más interesantes con los que tendrá que lidiar será la interactividad de la Internet. La interactividad le ofrece al internauta una autonomía que hasta ahora ninguno de los medios tradicionales le procuraba. Por todo ello, la gestión de gustos, necesidades y preferencias las determina el individuo a su voluntad y no la empresa emisora.

Mariano Cebrián menciona varias circunstancias a las que se debe enfrentar la ciberradio: la interactividad, que abriría la posibilidad real de interacción entre la empresa radiofónica y sus oyentes; fragmentación de la programación debido a la gestión por parte de los oyentes de los programas, búsqueda de una "identidad sonora", dada la gran variedad de ofertas que coexisten en el soporte digital y que pueden confundirse con la radio; la posibilidad de que los oyentes modifiquen el programa o lo escuchen de modo diferente, entre otros. En todos los casos, la ciberradio deberá abrir espacios en los que el oyente pueda decidir sobre lo que escucha. 
María Julia Gonzalez Conde enumera, además, algunas ventajas de la radio digital frente a la radio tradicional:
- Singularidad en el tipo de consumo del mensaje y su contexto, ya sea parcial o toda la programación, sin tener en cuenta el factor temporal.
Universalidad en el soporte en el que se aloja, con la desaparición de límites geográficos y búsqueda de nuevos consumidores u oyentes potenciales.
Convergencia en las terminales de recepción y dispositivos multifuncionales MP3, teléfonos móviles, ordenadores portátiles…) que pueden ser consumidos, reenviados, compartidos y modificados.
- Influencia de la confluencia de diferentes dimensiones comunicativas.
- Consumo activo de los mensajes.
Sin embargo, este nuevo cambio recién ha empezado en nuestro medio. En la actualidad, vemos que la ciberradio no está muy difundida y es aun menos conocida. No obstante, ya hay proyectos de ciberradio y se realizan experimentos en un intento de integrar todas estas nuevas exigencias en una propuesta alternativa de radio. En realidad, la ciberradio es una aplicación de la Internet como soporte de la radio tradicicional. Parece ser que verdaderamente, como lo anotó Grindmann, no encaminamos hacia la creación de un "megamedio" con apariencia digital.


GLOSARIO:
- INTERACTIVIDAD: Cualidad de interactivo.
- DIGITALIZACIÓN: Acción y efecto de digitalizar, es decir, de expresar datos en forma digital.
- CIBERRADIO: (definición de Mario Cebrián) "La ciberradio ya no es una redifusión por Internet, sino que integra los componentes de esta como algo propio y los transforma para convertirlos en algo diferente. No es la oferta de la programación tradicional sino otra forma de presentarla mediante fragmentaciones o se da entrada a otras emisoras nuevas, aunque todavía no se aprecie que hayan impulsado todas sus aportaciones".